|
Características más notorias de quienes abrazan la profesión
de abogado
Siempre contestan una pregunta con otra.
El abogado y su esposa pasean por un puente que se eleva 30 metros por encima
de un río turbulento
- Querido, si cayera al agua, ¿me salvarías?
- ¿Saltarías si te digo que sí, querida?
Tienen sentido de la oportunidad.
A un avión se le averió un motor en pleno vuelo, así que el piloto ordenó a
la tripulación hacer que los pasajeros se abrocharan los cinturones y se prepararan
para un aterrizaje forzoso. Dejó pasar unos minutos y preguntó a una azafata
si ya estaban todos listos. Ésta respondió:
-Sí, todos menos un abogado que sigue repartiendo sus tarjetas.
No se arriesgan a creer en lo que no está probado fehacientemente
Mientras paseaba admirando la belleza del Gran Cañón, el abogado tropieza y
resbala. Afortunadamente logra agarrarse de una mata de arbustos.
-Socorrooo, socorrooo -grita desesperado- ¿Hay alguien que me ayude? Socorroooo.
De pronto, se abren las nubes y se oye una voz atronadora:
-Hijo mío, soy DIOS. Tanto has suplicado que me he apiadado de tí. Suéltate
y déjate caer, que antes de que llegues al suelo mandaré a dos ángeles que te
depositarán suavemente en el suelo.
-Gracias, Dios mío, gracias -susurrra el abogado, y luego grita- Socorroooo,
¿hay alguien más?
Tienen clarísimo cuánto cobrar por consulta
- Perdone Sr. abogado, ¿cuánto cobra usted por una consulta?
- $1000 por tres preguntas.
- ¿No le parece mucho?
- No, tarifa normal... Ahora hágame la tercera pregunta.
Gracias Juaco
VOLVER
|