¡Gira ahora!

Hace unos meses me tocó ir a un lugar alejado de mi ciudad. El camino era tan estrecho que apenas podían pasar dos autos, y a un lado del camino había montaña y al otro un precipicio como de cuarenta metros.

Pregunté a un hombre que caminaba si faltaba mucho para llegar a mi destino y me dijo que la entrada había quedado un kilómetro atrás.

Empecé a descender más y más, buscando un lugar donde el auto pudiera dar la vuelta. Al no encontrarlo me empecé a desesperar pues por más que avanzaba no podía dar marcha atrás, y me alejaba cada vez más de mi destino real. En aquel momento lo que más deseaba era un lugar donde pudiera "dar la vuelta" y regresar. En esa ocasión tuve que bajar aproximadamente cuatro kilómetros para poder girar y volver.

¿Sabes? Muchas veces hemos dejado atrás el buen camino, tal vez has dejado ya muy lejos tu amistad con Dios. Pero tú tienes una ventaja con respecto a mí en la historia, y es que tú no tienes que esperar más para volver hacia Dios. Lo único que debes hacer es dar la espalda a "tu camino" y darle la cara a Dios. Cambiar completamente de rumbo.

¡Vuelve! No te alejes más. Tienes la oportunidad de volver en este momento a los brazos de tu creador, que esperan abiertos tu regreso. Y no tendrás un regaño por parte de Dios, pues lo que Él más anhela es que vuelvas.

No lo dudes... GIRA AHORA. No te alejes más... el próximo lugar para "girar" puede estar lejos. Depende de tí.

Enviado por Telito