El poder de los sufijos
Para comprender el título y,
eventualmente interesarse por la lectura de este artículo, hay que comenzar por explicar
qué es un sufijo. Este término técnico denomina a un conjunto de letras que se agregan
a la raíz de una palabra para formar una nueva.
Generalmente, cuando la original termina en consonante,
toda ella oficia como raíz: de "árbol " se formará "arboleda"
agregando el sufijo "eda".
Cuando termina en vocal, esta se suprime: de
"campo", se formará "campestre", agregando "estre",
después de eliminar la "o" final.
La mayoría de los sufijos de nuestra lengua tienen origen
latino o griego y un significado propio. Esto quiere decir que determinado sufijo,
agregado a la raíz de cualquier palabra, será capaz de formar un nuevo vocablo que tiene
siempre un matiz similar.
Estos son algunos pocos ejemplos:
AL - Sufijo
latino proveniente de alis.
Puede indicar:
a) Relación o pertenenciaa) Relación o pertenencia:
De tribu - tribal
De verbo - verbal
De zodíaco - zodiacal...
Esa es una costumbre tribal.
b) Abundancia:
De lodo - lodazal
De ceibo - ceibal
De naranja - naranjal...
Nos costó atravesar el lodazal.
Ismo - Ismo - Sufijo griego, que
se convierte en "ismus" en latín.
Puede indicar:
a) Doctrina, sistema, movimiento:
De cristiano - cristianismo - cristianismo
De ateo - ateísmo - ateísmo
De social - socialismo
Hizo determinados comentarios sobre el cristianismo cristianismo.
b) Actividades deportivas:
De ciclista - ciclismo - ciclismo
De atleta - atletismo atletismo
De automóvil - automovilismo
Cuando eras niño, te gustaba el ciclismo ciclismo.
Ista -
Sufijo de origen impreciso.
Puede indicar:
a) Partidario de algo, un sistema, una doctrina, un
modo de ser:
De común - comunista
De laico - laicista
De material - materialista...
Son muchas las personas materialistas.
b) Profesión u oficio:
De trapecio - trapecista - trapecista
De anestesia - anestesista anestesista
De ajedrez - ajedrecista
El trapecista realizó una prueba muy arriesgada.
Todos estos sustantivos
terminados en "ista" se usan, indistintamente, en femenino o masculino. Las
palabras que los acompañan, artículos o adjetivos, son las que indican el sexo de la
persona a la que se refieren.
La única excepción es "modista". A partir de
1984, el Diccionario de la Academia acepta "modisto" para
referirse al hombre que ejerce esa profesión.
Oso - Sufijo
latino, proviene de "osus".
Oso - Sufijo
latino, proviene de "osus".
Puede indicar:
a) Abundancia:
De bosque - boscoso
De baba - baboso
De bulbo - bulboso...
Fue difícil atravesar ese lugar tan boscoso.
b) Intensificación del sentido del original:
De garbo - garboso
De afrenta - afrentoso
De morbo - morboso...
Habló con un tono tan afrentoso que nos molestó.
El lenguaje sigue en evolución
constante y las nuevas palabras que se crean se valen, en muchas ocasiones, de estos
mismos sufijos.
Volver a "El
Mundo del Lenguaje".

|