1) Leer con atención
el texto, antes de empezar a traducir. Tratar de captar su contenido, su finalidad, el
estilo del autor.
2) Mantenerse fiel al original, teniendo siempre presente
que las reglas gramaticales, sintácticas, ortográficas, de cada idioma son diferentes.
3) Dominar todo lo relacionado con el idioma que se
traduce y el idioma al que se traduce.
4) Estar al día con nuevas reglas idiomáticas de los
lenguajes que se manejan.
5) Tener siempre a mano diferentes fuentes de consulta:
Diccionarios Tradicionales, Diccionarios de Sinónimos, Diccionarios de Dudas o personas
capacitadas a quienes recurrir.
6) Corregir una y otra vez. Como toda forma de expresión
escrita, la traducción admitirá reiteradas correcciones, hasta llegar a ser aceptable.
7) Dejar pasar un tiempo entre la realización del trabajo
y su corrección. Esto permite ver el texto desde un ángulo diferente.
8) Tener en cuenta que lo que más desfigura una
traducción son los vicios de construcción y el uso de extranjerismos. Estos errores
provienen de la versión original.
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"La
traducción es una forma de escritura.
Si el escribir consiste en construir significados
con palabras, el traducir no se limita a cambiar el color o la materia de los ladrillos.
Cuando se traduce, se tienen que hacer
reformas"
"Describir el escribir"
Daniel Cassany |
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Contamos con
la posibilidad de tratar cada uno de estos puntos en profundidad. Diferentes documentos,
preparados especialmente, contienen la información, pero no son de acceso gratuito.
Si usted está interesado en alguno de ellos, escríbanos a lenguaje@todo.com.uy e indíquenos sobre qué tema
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